Música clásica divertida I : El Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena
El Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena es un concierto alegre, festivo y divertido que se celebra en Viena cada primero de enero y que se transmite por televisión a unos mil millones de personas de medio mundo. Las obras de la familia Strauss hacen las delicias del público, que tiene un papel estelar en el final del concierto: cuando la orquesta interpreta la Marcha Radetzky, los espectadores acompañan dando palmas al compás de la música guíados por el director que, entonces, da la espalda a la orquesta para dirigirse al público.
Este año, además, se promocionó la Eurocopa de Fútbol de 2008 que tendrá lugar entre el 7 y el 29 de junio de este año en Austria y Suiza. Así, la orquesta interpretó obras como la Polka del Deporte, de Josef Strauss, para la cual los músicos se ataviaron con bufandas de la selección austriaca al tiempo que el director iniciaba la obra con un pitido como si se tratase de un partido de fútbol. Al terminar la pieza, y siempre en clave de humor, el director le enseñó una tarjeta amarilla a uno de sus violinistas. Éste, a su vez, le devolvió la pelota mostrándole una tarjeta roja.

En definitiva, un concierto de música clásica nada convencional, donde la orquesta se ríe, se divierte y hace disfrutar mucho más al público.

Enero 9th, 2008 at 13:05
Durante toda mi infancia escuché el Concierto de Año Nuevo y los conciertos de los domingos por la mañana en la segunda cadena. ¿Alguien lo recuerda o soy demasiado mayor?
En los años mozos, con las salidas nocturnas y las fiestas de fin de año, me despertaba habitualmente con la Marcha Radetzky. Osea, al final del concierto. Pero cada 1 de enero, la música de los Strauss me retrotrae a la infancia irremediablemente.
Y ha habido muchos momentos divertidos en los últimos años, como el que describes.
Enero 10th, 2008 at 07:41
A mí me pasa algo parecido, principalmente porque mi madre es una fiel seguidora del Concierto de Año Nuevo desde siempre y, desde que comenzó, también de El Conciertazo así como del programa de radio “Clásicos Populares”.
Así, como casi siempre, los padres tenemos mucha de la culpa de lo que les pasa a nuestros hijos. Si queremos fomentar su afición por la música debemos empezar por aficionarnos nosotros mismos.
¡Saludos!