Archive for Enero, 2009

Reciclar aceite doméstico en el colegio

Jueves, Enero 22nd, 2009

La dirección del colegio de mi hijo ha informado hoy a los padres de que el centro ha sido elegido para participar en una campaña permanente de recogida de aceite reciclado, promovida por Obra Social Caja Madrid, el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid y la Asociación AFANIAS.

El siguiente video explica de forma breve y concisa este proyecto de reciclaje de aceite usado a través de centros educativos:

Conviene recordar que tirar el aceite de cocina por el fregadero presenta graves problemas ambientales y económicos:

  • Problemas con los desagües y cañerías.
  • Mal funcionamiento de las depuradoras de agua.
  • Contaminación del agua (1 litro de aceite usado contamina 1.000 litros de agua).
  • 1 litro de aceite usado tiene un coste de tratamiento en las depuradoras de Madrid de 2,45 eur.

Por otra parte, su reconversión a biodiésel (1 litro de aceite usado se trasforma en un 98% en biodiésel) permite evitar lanzar 1,32 Kg de CO2 a la atmósfera.

Un proyecto redondo

Creo que el proyecto del Ayuntamiento de Madrid con Afanias y Obra Social Caja Madrid es fantástico porque, además de concienciar a los alumnos de la importancia de conseguir un desarrollo sostenible, ofrece una solución más cómoda a las familias que, de otra forma, tendrían que llevar el aceite usado hasta el punto limpio más cercano. Pero, por si fuera poco, a esto se añade el fomento de la incorporación al mercado laboral de personas con discapacidad (pues Afanias es la encargada de poner el personal que repone los recipientes) y la colaboración con el impulso de proyectos de potabilización de agua en países en vías de desarrollo (puesto que parte de la venta del biodiésel generado se revierte en la sociedad a través de Obra Social Caja Madrid)

En resumen, una de esas cosas que ayudan a que uno se sienta orgulloso de la ciudad en la que vive y del colegio al que lleva a sus hijos.


Ventajas de usar las escaleras

Domingo, Enero 4th, 2009

Hace un tiempo tuve la ocasión de visitar las instalaciones de Acens, una empresa de alojamiento de webs, y en el vestíbulo, entre la puerta de los ascensores y la de las escaleras, estaba situado el siguiente cartel:

Quema calorías. Usa las escaleras

Me sorprendió por varios motivos. Primeramente, porque me pareció una muestra muy visible de la preocupación de la empresa por la salud de sus trabajadores y, en segundo lugar, porque hasta se cuantificaban las calorías que se queman al usar las escaleras (13,2 kilocalorías menos).

Al preguntarme por la efectividad de esta idea, me acordé de un artículo leído en el blog “Pasar a mejor vida” en el que se contaba que, según un estudio realizado en Gran Bretaña, aunque tan sólo el 5% de las personas usamos las escaleras cuando tenemos la opción de utilizar otros medios, si hay un cartel aludiendo a las ventajas que tiene subir escaleras para la salud, el número de personas que las usaba se triplicaba.

Pero no es solo nuestro cuerpo el que lo agradecerá, a mí se me ocurren todas estas ventajas:

  1. Es bueno para la salud. Al subir escaleras se mueven las piernas y el corazón.
  2. Ayuda a mantenerse en forma. Subir escaleras es hacer ejercicio. No es que podamos sustituir la práctica de un deporte por subir escaleras, pero hay muchas personas que no hacen nada de ejercicio a lo largo del día.
  3. Es bueno para el medio ambiente. Suibr escaleras consume menos energía que usar el ascensor o las escaleras mecánicas.
  4. Es contagioso. Los seres humanos somos buenos imitadores de costumbres. Si uno sube las escaleras en presencia de otras personas, seguro que alguno más se anima. Esto es especialmente importante con nuestros hijos. Usar las escaleras con ellos es inculcarles un buen hábito.

Así que, ya sabes, ¡encuentra tu propio motivo para usar más las escaleras!


El año que mi abuelo vio llover

Jueves, Enero 1st, 2009

Portada del libro de Tomás Molina ‘El año que mi abuelo vio llover. El cambio climático en España’Yo no sé si el 2009 tendrá un clima tan raro como para recordarlo y contárselo a nuestros nietos, pero leyendo el libro de Tomás Molina uno se da cuenta de que el cambio climático ha llegado para quedarse y para, si no ponemos más remedios, ir a más.

Así lo cuenta el propio autor en uno de los capítulos del libro:

Va a haber un cambio en el futuro en las condiciones meteorológicas dominantes. No hace falta pensar si a mejor o a peor, pero se va a producir un cambio. Como personas inteligentes que somos, lo mejor es prepararse para ese cambio.

A través de las 276 páginas del libro, Tomás Molina, además de traducir los razonamientos científicos del cambio climático a un lenguaje accesible para todos los públicos, va aportando soluciones concretas a problemas concretos, pero siempre con el objetivo de adaptarse al cambio más que combatirlo o atenuarlo.

Además, hace un llamamiento a la responsabilidad de cada cual, tanto en la parte de culpa que todos tenemos del cambio climático como en la que nos sitúa a todos como parte de la solución.

Yo les pregunto: ¿tomas ustedes decisiones? ¿Hacen ustedes que las cosas se realicen de una determinada manera?

En nuestro domicilio, en nuestra comunidad de vecinos, en los clubs a los que pertenecemos y, en algunos casos, hasta en las asociaciones de vecinos, de padres, o desde algún cargo municipal o en nuestra empresa, tomamos decisiones.
[…]
Cuando hablo de soluciones, me refiero a la necesidad que tenemos en España de adaptarnos al cambio climático. Para mí, esto es más importante que la lucha para reducirlo. Al menos a corto plazo necesitamos, primero, ayudarnos a nosotros mismos y, después, trabajar para el planeta.
[…]
El reto de salvar al planeta es demasiado grande e inconcreto para que lo asumamos todos. Yo tampoco sabría por dónde empezar. En cambio, sí que entiendo que, si me preparo para tener agua propia, si hay restricciones, no me veré tan mal parado. Si me caliento el agua con energía solar, si suben la luz, no tendré que pagar más. Si me compro un coche que gaste menos, si suben la gasolina, lo notaré menos. Soluciones concretas a problemas concretos.
[…]
Si se quiere cambiar algo, más que gritar, uno tiene que involucrarse e intentar cambiarlo desde dentro.

Todos los días podemos analizar nuestras decisiones, evaluar si van en consonancia con nuestra conciencia medioambiental y modificar, en caso de que sea necesario, nuestro comportamiento para que nuestras próximas decisiones sean más coherentes con lo que pensamos.

Pero si no lo hacemos a diario, el comienzo del año también puede ser un muy buen momento de reflexión. ¿Qué me ha gustado del año pasado? ¿Qué no me ha gustado tanto? ¿Qué puedo mejorar? ¿Qué cosas debo cambiar en mi comportamiento y en mis decisiones para vivir de acuerdo a lo que realmente pienso?

El año 2009 acaba de comenzar. No es el clima el que tiene que hacer que lo recordemos como un año especial sino nuestras propias acciones. Está en nuestra mano hacer de este año un año memorable. ¡Buena suerte!