Archive for Marzo, 2009

La Hora del Planeta en imágenes

Lunes, Marzo 30th, 2009

El pasado sábado, 28 de marzo 2009, entre las 20:30 y las 21:30 (hora local), más de 4.000 ciudades de 88 países, miles de empresas y millones de personas nos sumamos a La Hora del Planeta.

A pesar de que no deja de ser un símbolo que por sí mismo no soluciona ningún problema, creo sí es una buena muestra de que, si queremos, nos podemos poner de acuerdo para atajar cuestiones tan graves como la salud del planeta que nos da la vida.

Ver de lo que se fue capaz el pasado sábado es realmente impactante. Las islas Chatham, un pequeño archipiélago 800 kilómetros al este de Nueva Zelanda, inauguraron oficialmente la Hora de la Tierra apagando sus generadores de diesel. Poco después se apagaron las luces en el Sky Tower de Auckland, el edificio más alto de Nueva Zelanda.

En Australia quedaron en la penumbra los famosos tejados blancos de la Opera de Sydney. Las luces se apagaron también en las Pirámides de Egipto o en el Big Ben de Londres. Esta es una recopilación hecha en Flickr:

Yo pasé La Hora del Planeta en casa, junto a mi mujer y mis hijos, a la luz de unas pequeñas velas que nos hipnotizaban, y en un silencio reconfortante y reparador. Creo que intentaremos repetirlo de vez en cuando.


Premios pie derecho

Sábado, Marzo 14th, 2009

Dice un proverbio tibetano que “hace más ruido un árbol que cae que un bosque que crece“. Somos muchos los que trabajamos día a día para construir un mundo mejor, pero nuestra labor no tiene apenas repercusión mediática. Es lo negativo lo que hace más ruido.

¿Dónde están las noticias sobre los buenos padres y madres, sobre los buenos hijos e hijas, sobre los buenos maridos y las buenas esposas? ¿Quién se acuerda de toda esa gente, esa buena gente, que todos los días arrima el hombro para mejorar la sociedad?

Los medios no les suelen dedicar muchos titulares pero, sin embargo, son esas buenas personas las que marcan de una forma más relevante nuestras vidas. Ahora, Cadena 100, a través del programa “Buenos días Javi Nieves“, nos da la oportunidad de darles un poquito de visibilidad. Para ello, han creado los Premios pie derecho, premios para gente extraordinaria que no conoce nadie.

Premios pie derecho 2009, para gente extraordinaria que no conoce nadie

No dejes la ocasión de presentar a tu candidato y no dejes que te abata la cara de la sociedad que sale en las noticias. Esa es la cara más pequeña, el árbol que cae, pero hay un bosque repleto de buena gente que no deja de crecer. La labor de cada uno de nosotros es crucial, aunque parezca que no se vea porque, como decía Silvio Rodríguez en su canción “Sin hijo ni árbol ni libro“:

Los hombres sin historia son la historia.
Grano a grano se forman largas playas
y luego viene el viento y las revuelve,
borrando las pisadas y los nombres.


Seda, de Alessandro Baricco

Martes, Marzo 10th, 2009
Imagen de la portada del libro de Alessandro Baricco, Seda

    Aunque su padre había imaginado para él un brillante porvenir en el ejército, Hervé Joncour había acabado ganándose la vida con una insólita ocupación, tan amable que, por singular ironía, traslucía un vago aire femenino.
    Para vivir, Hervé Joncour compraba y vendía gusanos de seda.
    Era 1861. Flaubert estaba escribiendo Salammbô, la luz eléctrica era todavía una hipótesis y Abraham Lincoln, al otro lado del océano, estaba combatiendo en una guerra cuyo final no vería.
    Hervé Joncour tenía treinta y dos años.
    Compraba y vendía.
    Gusandos de seda.

Así comienza “Seda“, del escritor italiano Alessandro Baricco. Un libro cargado de sensibilidad que huele a seda, tanto por la trama (el protagonista hace varios viajes a Japón en busca de huevos de gusanos de seda), como por los personajes (Hervé Joncour es callado, meditabundo, sosegado y sensible, como la seda; y el resto de los personajes también derrochan ese aire silencioso, cadencioso y sedoso reinante en los palacios tradicionales nipones) pero, sobre todo, por el ritmo narrativo (que se mueve entre capítulos muy breves, con párrafos iniciales y/o centrales largos y frases cortas finales; y la repetición deliberada de frases o incluso párrafos completos a lo largo del libro).

He leído algunas críticas que aluden al poco contenido del libro, pero a mí me parece que, detrás de una estética muy cuidada, se esconden una historia interesante y un mensaje de esos que conviene recordar de vez en cuando: en ocasiones, deseamos más lo foráneo por lo que tiene de exótico o inalcanzable que lo casero, aunque esto sea justamente lo que andamos buscando. Cuya segunda derivada es la que cantaba Serrat en su Lucía:

No hay nada más bello
que lo que nunca he tenido,
nada más amado
que lo que perdí.

Afortunadamente, yo sé que no hay nada más bello ni más amado que lo que tengo, y por eso no lo quiero perder. Se llama Inma y hoy hace 9 años que nos casamos. Es maravilloso sentir que la vida a su lado es como la seda: valiosa, brillante y agradable a los sentidos.